lunes, 4 de febrero de 2013

Dicen Que El Tabaco Mata


Dicen que el tabaco mata, y el desamor, y tus ojos.

Tus ojos crean orificios de entrada y salida en el alma. Acuchillan como navajas en la madrugada haciendo jirones los deseos.
Voy a dejar de reciclar tus recuerdos. De nada me ha servido cambiarte el nombre, ni guardar tus caricias en el armario de la entrada para que tuvieran más cerca la puerta, ni entregar tus besos a otros labios bucaneros aguardando que huyeran avergonzados, ni siquiera apuntar en el paro al espejo donde te maquillabas.

Dicen que el tabaco mata, y el desamor, y tu soledad.

Comenzaré por quitar tus mentiras de la puerta de la nevera. Y los sueños que guardabas en el edredón para cubrirte por la noche, y la pasión que olvidaste en la almohada junto a esa mancha de perfume que no me deja dormir.

Dicen que el tabaco mata, y el desamor, y tu ausencia.

Voy a desandar tus pasos en el parque, a apagar la luz de la primavera que me prometiste, a viajar hacia la nada para no encontrarme con tu sombra. Por cierto, la bufanda que me regalaste jamás me resguardó de un resfriado.

Y luego dicen que el tabaco mata.