lunes, 18 de enero de 2016

Soy nadie


Si la piel no fuera frontera
yo viviría en ese instante
que condensa un labio,
en el equilibrio
-eterno al carecer de sombra-
que ignora la pesadumbre de mi desnudez.
Escucho un murmullo
no estoy solo y lo soy,
un músico altera horizontes
con melodías que nadie tararea,
me gustaría cantarlas pero soy nadie,
me gustaría por la piel del violín
que desconociendo los límites de su soledad
fuerza una sonrisa donde huyen los recuerdos.
Nadie lo agradece y sigo siendo nadie
 -me falta equilibrio en los labios-
el grito también es palabra, grito o sollozo,
todos me miran -menos el músico o el violín-
ninguno me siente -salvo el músico o el violín-
anochece como si existiera otra vida,
voy a ocultarme en tu sueño.  



CUADRO: OSWALDO GUAYASAMIN