viernes, 19 de julio de 2013

Cansado De Las Esquinas

Estoy cansado
cansado de las esquinas
de las esquinas que nos separan
de las que no te saludan
de las que te miran desde la cornisa
de las cariñosas hasta que las cruzas
de las que anuncian bellas vistas.
De las esquinas con bufanda en agosto
de las prohibidas
de las permitidas
de las ajenas
de las oscuras
de tus esquinas, de mis esquinas
de las que recuerdo
de las que me olvidan
de las que se disfrazan de rotonda
de las que suspiran
de las que venden sueños de porcelana
de comprárselos en el café de la esquina.
Cansado de que sólo haya esquinas en mis manos
de que las tuyas siempre estén en la otra esquina.

Estoy cansado
cansado de pensar que el horizonte sólo es una esquina.
Cansado de las que te arañan en la misma herida
de las que sienten Nessum Dorma y no lloran
de las que lloran sin sentirla
de las que no dejan pasar el aire
de las que humillan
de las que nunca sonríen
de las que sonriendo asesinan.
De los ojos que miran desde su esquina
de las que tienen el ladrillo muy visto
de las que confían todo a la lotería
de las que no tienen primaveras
de las que callan tus pasos
de no encontrar el final a esta esquina.

Estoy cansado
cansado de que sólo haya esquinas en mis manos
de que las tuyas siempre estén en la otra esquina.
Cansado
cansado de esperar que sea la última esquina.