domingo, 19 de mayo de 2013

Hace Frío En Las Sonrisas


Los pájaros no vuelan alto, las alturas han descendido. Y las nubes se apoyan sobre paraguas mutilados incapaces de resguardarte de las lágrimas.

Hace frío en las sonrisas. Se escupen, o se muerden con igual temor que las esquirlas de hielo que no dejamos derretirse en el vaso por cercenar un segundo al miedo que nos aleja.

Hace frío en las sonrisas.

Cazar sueños es tan agotador como soportar el rostro ante el espejo fingiendo que te conoces. Ya no me interesan esas cuencas que te observan desde el tedio de tu ausencia. Ni recoger la arena de tu cuerpo que otros esparcen con dos gemidos y un bostezo, ni hacer equilibrios para clavarme tu imagen en la retina e ignorar el escorzo de placer que te provocan sus aburridos dedos.

Hace frío en las sonrisas, en tus labios nieva.

Renuncio a los gritos quemados en las soledades de tu boca, a morir en tus pechos licuados por la tristeza del amor que reclamas y remites sin usar, renuncio a los ojos ciegos que prohibían mirar miradas que miraban mi mirada.

Hace frío en las sonrisas, en tus labios nieva, los míos lloran.

No tardes.