viernes, 23 de mayo de 2014

Tú eres mi silencio


En el vértice de la locura aguardo
para hacerme aire
con el giro de un labio
que desconoce sus bordes.
El cielo sólo es un reflejo
que habita en soledad,
no se halla en el azote de las nubes
ni en los rostros ya cansados
de mancharse con la ceniza de otros nombres,
sino en el viento alto del corazón que sueña
en aquél que no habla pero habló.
¿Soy yo quien nace o el mundo que muere?
El silencio es una palabra sin latido
que nunca crea horizontes,
crea bocas ocupadas en el beso que no acaba,
en ese cuerpo que alejado del recuerdo
tiembla y suplica por abrir sus alas
a la luz de una pasión que lo convierta en universo.
Y si en las manos del silencio somos esa caricia
donde el cielo deja de ser reflejo
abrázame sin palabras, tú eres mi silencio.