viernes, 18 de abril de 2014

Creo


Creo en el silencio para amar,
en la alegría que agita las sombras
de esa boca que duerme
repitiendo un nombre que niega al olvido.
Creo en vuestras manos,
en cómo bajarán las nubes
para que la carne deje de ser piedra
y sea grito
y hoja
y voz que se levantará entre luciérnagas.
Creo en la cara del viento que desnuda al amor,
que lo convierte en cristales sin filo
en la huella de una sonrisa con tantos mares
que el agua se hace camino.
Creo que nunca hay fatiga
en un párpado que se abre al misterio
que el horizonte ya sólo es espalda
que el mundo cabe en un beso,
y digo que creyendo en vosotros en mí creo
pues sólo soy en vuestra mirada
y todos somos el mismo verso.