miércoles, 14 de enero de 2015

Del amor y otros universos


 CANTO  I

Apagada la fantasía sólo queda un aire,
un aire que no pertenece a ningún labio
ni al viento arrodillado ante las hortensias.
El futuro es carne de soñadores
dijeron
cuando me vieron morir de presente.
Y yo sonreía en mi funeral

¿Acaso saben descoser el cielo
aquellos que nunca soñaron con ser calandria
para imitar el canto de un ombligo que ama?

Yo muerto y de pie ante los que no miran, os digo:
Soñad
soñad con el infinito en los párpados
soñad sin poner nombre
ajenos a la memoria
hasta que los universos se pronuncien con vuestra voz.

Qué dulce la mano que sin fatiga entrega.

Si vierais, desde aquí, de pie,
el principio de todos los lirios
o las espigas de luz que lanza un seno cuando acoge y siente
sabríais que el amor es más que un profeta,
es el ojo derecho que ama sin ver al izquierdo
es la boca que en arroyos desnuda.
Apoyaos en el hueco que deja libre una lengua
y abriréis un mundo sin horizontes.
Traedme un sueño y volveremos a ser ríos
inmensos ríos como montañas
inmensos ríos como océanos
inmensos ríos como hombres.

No temáis
que yo muerto y de pie ante los que no miran
os digo:
Sois bellos cuando la cabeza duerme y es ala
sois bellos de eternidad.


                                                                           Cont./