viernes, 30 de agosto de 2013

Amor perdido

Este texto lo escribí el año pasado y ahora lo he convertido
en poesía. Espero que os guste.


Estás ahí.
Sé que estás ahí,
lejana,
como la voz lejana
de esa lejana nube  
que jamás pronuncia mi nombre,
indiferente,
como ese indiferente bolsillo
que esconde deseos ajenos
sin que le tiemblen los brazos.
No puedo dejar de soñarte
ni siquiera cuando duermo.
Pero tú también me soñaste,
sí, aquél día, aquél minuto,
aquél segundo,
aquella eternidad
que el sol engañó a la noche
para presentarme tus labios.
Pero ya no tengo soles,
ni días, ni lunas, ni noches,
ni labios.
Ni labios para entretener en otros cuerpos.
Miedo.
Sólo miedo.  
Arañazos de escarcha
sangran tus miradas
mientras mis manos
lloran
la soledad de no conocerte.

Es tan cansado no ser ni un recuerdo.
       
Hoy,
quiero arrancarte de mi memoria,
vaciar las letras de tu nombre,
borrar la huella de aquél beso
que apuntaste y nunca fue.
Hoy,
quiero olvidarme hasta de tu olvido.