martes, 8 de septiembre de 2015

Constancia de una mejilla


Amar es siempre o constancia de una mejilla
luz de olivo
sobre estos párpados que sueltos de ríos
miden la tierra desde tu cintura.
Qué ciego el universo
separando con aire las bocas
el instante
el murmullo ya grito
ya alarido del pecho que reclama
ser fiebre, viento o jara,
ser aliento en el aliento que ama.

Amar es sentir que soy tu nombre
y esperar esa mañana.