sábado, 4 de octubre de 2014

La inutilidad de las estrellas fugaces


Podría amar desde cualquier viento,
desde el escándalo de tu mirada
que abriga los recuerdos
y los versos ausentes.
Podría amar en la elasticidad de un minuto
y sacar el amor de los relojes
para que el tiempo lo marque un roce
o el escorzo de una mano limpia
en las horas tardías del deseo.
Podría amar desde el niño inevitable que fui, y seré
cuando me extienda como una marea sin reposo
sobre la mujer que aguarda la luna
que perdió en aquellos labios.
Qué semejantes serán nuestros cuerpos
en ese seno acusado de indiferente
por entregar a plazos su espacio para los besos,
semejantes de soles nuestras mejillas
y almendros en flor encima de los diamantes,
semejantes de torso nuestros sueños
y azucenas en la carne triste de la nieve.
Qué inútil el esfuerzo de las estrellas fugaces.

Desde el punto de fuga de un mensaje inacabado
la soledad abandonará todas las respuestas
y olvidando el sarcasmo de un muslo contraído
gritarás: ¡Eres mi cuerpo semejante!
y yo gritaré: ¡Soy cuanto eres!
Quédate amor, quédate en mi boca
seas horizonte o suspiro
pósate en mis dedos redondos como nubes
y alarga el insomnio hasta el brillo último,
atrévete a mezclar versos en mi lengua
que en el vuelo de un cuerpo creciendo sobre sí mismo
yo podría amar.
Siempre amarte.



lunes, 29 de septiembre de 2014

Desnudo de vida y lumbres


Qué difícil ser mar
o espejo que no encuentra.
Mi nombre está vacante
heredado por la tierra,
nadie me piensa, no dicen:
ese es quien no supo ser amado y amó.
Cómo añadir más noches a la noche
cuando eres olvido
ni siquiera frío
o espalda en las esquinas de esa niebla
donde la transparencia de las palabras es                                                                  [viento.
El infinito no existe
yo sólo he visto el caos de un limón
cortado en gajos que desconocen mi boca
y a veces una acera tan estrecha que ya no llora,
ese es mi lugar
lejos del murmullo que surge de un rostro,
desnudo de vida y lumbres,
en la soledad profunda de ese ángulo
donde no cabe la ausencia
ni el sonido a sangre de otro cuerpo.
Qué difícil ser ceniza
aunque nadie te respire
ni alce a tu lado un pensamiento vacío.
Yo tuve un suspiro o una tregua
y en sus labios ilimitados fui joven
tan joven que ya no quiero ser.
Qué mano amiga me mostrará el camino
del abismo que el pie rechaza
para convertirme en idea
o en destello
o en lagrima sobre un pecho triste.

Cuánto duele la cordura
en el intervalo oscuro de un parpadeo.


jueves, 25 de septiembre de 2014

Mis manos son anchas


Mis manos son anchas
tan anchas
que no las desborda la noche
ni los abismos de un cuerpo ajeno de luna.
Son manos antiguas
que aman el hueco que hiere de la rosa
o el mármol último del adiós
sin que nadie reclame su nombre.
Son extensas donde juega la boca que ya no es
y jóvenes como manzanas
sobre el pecho que la luz desconoce.
En ellas cabe la hendidura de un pensamiento oculto
y el eclipse de plata que nunca adornó tu cuello,
hay cañaverales con la voz tendida que busca
y un destino de cielo callado;
suyo es el aroma de los enebros
que me hablan de tu piel
desde la memoria que te imita.

Mis manos son anchas
tan anchas
que sólo las llenan tus manos.


domingo, 21 de septiembre de 2014

LATIDOS





Qué triste el borde de tus labios
para reflejar un viento.

Siempre respiras en el latido sin locura,
en el tacto del silencio
donde la mar es el escorzo de un codo que no desea.

Yo me desnudo y soy horizonte que crece
sueño que se erige en beso
sobre el rostro de quien amo o imagino.

Cuando el tiempo sea luz
abarcaré el olivo que no duerme
y sabiéndote en mi piel escucharás

¡Qué bello el borde de tus labios
cuando son los míos!

jueves, 11 de septiembre de 2014

Crines de caballos blancos como caballos



No hay distancia
en la yema del dedo que dibuja en mi pecho
crines de caballos blancos como caballos.
No hay distancia
en los vientos que no mienten
al cuello sin nombre de esa mujer
que amando ya en los tiempos amo,
y viviría en su lengua
o en su pluma que agita el verso
dejando en mi espalda madrugadas
con el sabor de esa piel invisible
que no entrega al deseo la dicha
de abrir la corteza seca de un seno
con el espejo de mis labios.
No hay distancia
si te abandonas al gozo de esa frente
que se apoya en el límite de un beso
para mostrarte que el amanecer es noche
cuando la voz no se quiebra.

No hay distancia entre nosotros 
sólo crines de caballos blancos como caballos. 

viernes, 5 de septiembre de 2014

Aún creo en unicornios


Hay hielo al otro lado de mis ojos,
y en ese jirón de luna que se sintió musgo
con la herida de tu nombre.
Mis manos ciegas buscan el delirio
que nace y muere en tus labios,
el delirio de esa colina de rosas
con los pechos turbados
por la nieve tibia de mis mejillas.
Y en este deambular por tu lluvia
aún creo en unicornios,
y que mi pie deja huellas en la tormenta
y que la madrugada tenía vocación de cielo
cuando me sorprendió siendo orilla en tu cintura.
Aún creo que en los filos del viento
se esconde el diálogo de una cama deshecha,
y que para la brisa que agita el cuello del cisne
el amor no habita en la desnudez de la almohada
sino en el rumor de tu sonrisa
cuando la sueño en mi boca.

Aún creo que amándote
aprendí a creer en unicornios.


martes, 10 de junio de 2014

CARTA A MIS COMPAÑER@S


Queridos compañer@s


Debido a los últimos mensajes que he recibido, os aviso de que durante una temporada no subiré más trabajos al blog. 
El motivo no es otro que los compromisos adquiridos para mi próxima novela, y la necesidad de sacar tiempo para reconducir mi vida. 
Espero que este espacio de tiempo sea lo más corto posible y que volvamos a escribirnos y a comentarnos cuanto antes.
En el blog tenéis mi dirección de email por si algun@ quiere comunicarme cualquier noticia, no dudéis que lo visitaré a diario y os responderé debidamente, pero lo que no podré hacer será escribir poesía, subirla, leer vuestros trabajos y comentarlos.
Agradeciéndoos todo el apoyo y cariño que me habéis prestado, os deseo que os vaya bonito. Sed muy felices, por favor.

Que la literatura sea generosa con vosotr@s, ya que el talento lo poseéis a raudales. Un fuerte abrazo de vuestro amigo que tanto os admira.

   
                                                                             Alfredo Cernuda.


lunes, 9 de junio de 2014

Rostro que nada ignora - Vídeo creado por Gea




           La última obra maestra de Gea. Un vídeo repleto de sensibilidad.



         

           


martes, 3 de junio de 2014

Párpados de nieve


Al raso del amor aguardo una idea
o quizá una mano,
una mano que abarque el cuerpo
hasta donde las palabras enmudecen.
En esa soledad hay estrellas que no preguntan,
comprenden,
escuchan mis labios descoloridos
por el roce de una mejilla que fue piedra y no llama,
aún siento su voz, aún la pienso
y un pensamiento no es vida
pero la crea,
crea el murmullo de ese beso que te ocupa los ojos
y las nubes transparentes
que impiden un olvido,
crea nombres que sostienen la noche en dos sílabas
y sueños que se abren al amanecer
cuando descubres en una idea
que los párpados del tiempo son de nieve.
La soledad sólo existe en los pensamientos,
yo pienso en ti.


domingo, 1 de junio de 2014

FERIA DEL LIBRO DE MADRID


El sábado 7 y el viernes 13 de Junio estaré en la Feria del Libro de Madrid, caseta nº 333, de 18’30 a 20’30 firmando mis libros. 
Si podéis acercaros será un placer vernos allí y charlar un rato. Gracias.
Un fuerte abrazo.




jueves, 29 de mayo de 2014

Memorias del viento


Voy a desahuciar al alba
por hacerse mañana sin ti,
creyó que la sonrisa de mi almohada
era olvido y no refugio,
refugio donde soy cuando en tu sueño nazco
lejos de la verdad que duele
pero no se toca,
que se alza como destino intolerable
despreciando el sabor de un beso
que pusiste en mis ojos de hombre que ignora.
Ahora soy niño y todo lo sé,
sé que mi sombra arrebata a las rosas
que el deseo es agua que se desboca en tu aliento
que una mano sola posee tantas caricias
como memorias del viento
en las alas de un pájaro que ama.
El amor que piensa no siente
y en esta vida estrecha por el pecho que duerme
negarás el sol que se desnuda en otros cielos
si no desahucias al alba
que se hizo mañana sin mí.



lunes, 26 de mayo de 2014

¿Dónde está el hombre?


Las miradas vigilan desde las azoteas
cegadas por la altura de su propio muro,
temen el aire
ese aire que levanta el párpado ajeno
ese dolor de la mano que se extiende
con las caricias deshechas.
No sirve evitar el roce
de sus lágrimas con limosnas,
no sirve cambiar los mares al norte
ni cortarles los labios para no oír sus gritos.
¿Dónde está el hombre?
¡Qué fácil confundir al otro con desgracia!
No dobléis el rostro para huir del espejo,
abandonad los túneles de vientos tristes
y crearemos dulces cuellos como violines,
crearemos una tierra sin fatigas
un cielo que no cierre al anochecer
y dos lunas sin mentiras
para que los besos no sean juegos de manos.
Yo sé que estáis ahí.
Hoy también os amo.




viernes, 23 de mayo de 2014

Tú eres mi silencio


En el vértice de la locura aguardo
para hacerme aire
con el giro de un labio
que desconoce sus bordes.
El cielo sólo es un reflejo
que habita en soledad,
no se halla en el azote de las nubes
ni en los rostros ya cansados
de mancharse con la ceniza de otros nombres,
sino en el viento alto del corazón que sueña
en aquél que no habla pero habló.
¿Soy yo quien nace o el mundo que muere?
El silencio es una palabra sin latido
que nunca crea horizontes,
crea bocas ocupadas en el beso que no acaba,
en ese cuerpo que alejado del recuerdo
tiembla y suplica por abrir sus alas
a la luz de una pasión que lo convierta en universo.
Y si en las manos del silencio somos esa caricia
donde el cielo deja de ser reflejo
abrázame sin palabras, tú eres mi silencio.


lunes, 19 de mayo de 2014

La tristeza de un hombro ciego


Nunca amanece en mi hombro derecho.
Es un acantilado oscuro como un adiós,
una pared hueca donde no existe la lluvia
donde mis dedos te persiguen
vaciando relojes de arena.
He rellenado con malas costumbres los bordes,
aquellas que mentías en mi boca
cuando la locura era un roce
y vivir una excusa para colgar la luna en tu pecho.
En la tristeza de este hombro ciego
las cenizas me llevan al mar,
a rodearlo de espuma
para que no busque tu rostro
en los patios ocultos del agua,
en el insomnio de mis labios
cuando se vuelven flores
al escuchar una voz
que les recuerda cómo te arrancabas el nombre
para desnudarlo en las celdas del deseo.

Nunca amanece en mi hombro derecho
pero si le hablo de ti, sonríe.






jueves, 15 de mayo de 2014

Amé


Yo amé.
Amé sus manos como si fueran nuevas.
Amé con el corazón sin filo
y el frío fue beso
y el beso madrugada
y arena mis labios
y los suyos aguas calladas.
Amé sobre el rostro que duermen los vientos
amé en los brazos de un cielo fugitivo,
al fondo tiritaban las flores
al fondo, aguardaba el olvido.

Yo amé,  
amé y creí que ya no amaba.

sábado, 10 de mayo de 2014

Noche


Hay tantas formas de pronunciar Noche
que prefiero gritar Espiga
o Crepúsculo,
tantas que prefiero recortar sus calles
con forma de corazón que regresa.  

La noche no es un río
pero duele,
duele en el pecho que desea
en el ojo que se desnuda para mirar y no ve.
Duele en la oscuridad que dejan las palabras
que comulgaban en tu cuello
cuando la carne era humilde
y los besos no resbalaban a pie cambiado.

La noche que olvidaste en mis manos
no se entretiene en sonrisas
ni en cuerpos que desconoce,
sólo sostiene una idea
un silencio cuyo latido soy,
y si soy en la brevedad de esa luz
que aguarda la sombra de tu boca
cómo no habría de amarte.



domingo, 4 de mayo de 2014

El seminario



.- Yo te quiero a ti, te he querido siempre. – El adverbio apenas se escuchó, el micrófono se le había resbalado de las manos ante el giro inesperado de las miradas con exceso de nicotina que llenaban el seminario para dejar de fumar en aquél conocido hotel. Incluso escuchó el crujido de algún cuello adicto a la escayola; ese sonido la acompañó al borde del desmayo.
¿Por qué se atrevió a pronunciar aquella frase? 
Cuando decidió acudir al seminario lo hizo con la clara intención de pasar desapercibida. Sólo deseaba verle otra vez después de tantos años, volver a ver aquellos ojos con universo propio, aquellos labios carnosos que aseguraban la felicidad de cualquier mujer.  Se había instalado en la última fila y al verle aparecer con su método en la mano y una ovación en el ego, sintió la punzada del destino clavándose en su pecho. ¡Estaba más guapo que nunca! Incluso la voz, esa voz en la que ella colgaba los te quiero para escucharlos en soledad, había ganado cuerpo con el tiempo.  
Imbuida en el pasado, las palabras revoloteaban sin que apreciara su relevancia. “Este método se consigue gracias a la efectiva combinación de Hipnosis, PNL, Psicoterapia y Coaching” “Mi objetivo es ayudaros a conseguir la vida que deseáis, necesitáis y os merecéis”. De repente, comenzaron a pasar el micrófono a los asistentes para que expresaran en voz alta su voluntad de dejar de fumar. “Yo quiero dejar de fumar” “Yo quiero dejar de fumar” “Yo quiero…” Cuando la azafata le entregó el micrófono, ella recorría antiguas caricias por las esquinas de su memoria.

.- Yo te quiero a ti, te he querido siempre. 

La azafata, con las cejas tocando techo, aprovechó el embarazoso silencio para recoger el micrófono del suelo. Él se acercó despacio, con el rostro pálido por la falta de sangre. Al llegar a la butaca se arrodilló para estar a su altura.
.- Yo te he estado buscando sin saberlo. – dijo en un murmullo que obligó a los fumadores a estirar tanto su maltrecho cuello que dudaron entre pagar el seminario o acudir al fisioterapeuta. Después, acarició su mejilla y la besó con aquellos labios carnosos que aseguraban la felicidad de cualquier mujer.

El brinco que pegó en el sofá de casa bien pudo proporcionarle una hernia discál de difícil operación y peor tratamiento. Sobre la mesita descansaba un periódico abierto por el anuncio de un seminario para dejar de fumar. Los ojos con universo propio la desafiaban desde la fotografía. Tuvo que respirar varias veces para calmar una excitación tan inesperada como emotiva; a la derecha su marido continuaba durmiendo la siesta.
En un acto reflejo, le cogió el paquete de tabaco y encendió el primer cigarrillo de su vida. Con tres caladas dejó el filtro entre espasmos y a los pulmones mandándola al psiquiatra por el humo tardío. Sin atender súplicas, encendió con nerviosismo el segundo, necesitaba una coartada para acudir al próximo seminario.



viernes, 2 de mayo de 2014

Al sur


Un día me dijeron: despierta,
escuchar sombras es un engaño
que empeña el respirar.
Y toqué mi frente.
Y supe.
Supe que si la vida fue ya no es,
que si apoyaba la cabeza en el pecho
sólo oía memorias,
y entonces alcé mi boca para ir al sur,
al sur de las nubes serenas
que aún no son cielo pero ya se presume,
donde la noche no es lenta de sueños
ni la soledad un lazo que imita a la luna.
Allí mi carne es dulce de labios
y el amanecer camina sobre rosas,
allí no fui ni seré pero soy amor que en ti siento,
soy el brazo extenso que crea
el pensamiento que ya vive
la voz que muda grita ¡Somos!

Ser es amar
y aguardándote en mi aliento, callo.


lunes, 28 de abril de 2014

Dejad que ame


Dejad que quiebre el aire
que no sea aliento en la caricia,
el aire que no adivine el peligro
de una sonrisa distraída en la nuca.
Dejad que olvide estos ojos
que arrastran con su lumbre hacia la noche
y convierten en horizonte los cuerpos.
Dejad que ame
no sólo el desnudo sino la espuma,
el sonido que se yergue estatua en un pecho
y hace de la piedra su canción
por no acumular el dolor de luz que lo ignora.
Dejad que ame con los oídos
con la piel,
con el verbo,
que ame las caderas anchas de la aurora
o el estrecho talle del lirio,
dejad que ame al ser
pues en él existe el fuego del mundo,
la alameda azul donde siempre somos
y ya nunca seremos.




viernes, 25 de abril de 2014

La virginidad del cristal


Voy buscando un paisaje
donde apoyar mi voz,
un paisaje que sepa y olvide,
transparente en la cercanía de esa mano
que entrega un seno con certeza de ternura.
Quizá hallaría suficiente
en el desorden de una lámina,
una lámina tan vivida en sus vértices
como labios en mis versos,
y con una arruga o cicatriz
pulida por la ambición de un dedo
hasta hacerse seda en el roce.
O quizá pueda apoyarla en otra vida
en un trozo de vida desmigada,
sin esencias urgentes,
que no aguarde cielos
en la virginidad del cristal,
que los perciba en el vaivén de un sentimiento
incluso en la duda que le estrechará las palabras
cuando desvele que es su rostro
el paisaje donde deseo apoyar mi voz.