jueves, 18 de junio de 2015

CANTO IV (DEL AMOR Y OTROS UNIVERSOS)


El amor es ausencia de uno.
Ausencia que convierte al hombre
en el despertar de un viento que no se pronuncia
se escucha en la lluvia de los tambores
durante cuarenta días
contados desde el amanecer.
No olvidéis que la tierra avanza hacia la noche
y vuestra voz es tormenta
cantad bajo el clamor de los desheredados
cantad con un grano de trigo en la lengua
con un grano en los parpados de los caracoles
un grano en cada palma que estrecha y ama,
un grano de trigo que en su germinar hará temblar al universo
y saciará el hambre de aquellos que sin nombre aún se conocen.
Oh, loco poeta sin versos
demasiada ambición en quien ha muerto y observa:  
quien sueña olvida, quien olvida muere.

Los sueños tienen cabellos desordenados,
cuelgan de flores ciegas
que asoman por las botellas su dulce cuello
para sentir el relámpago de un beso
o la llegada de los ríos
-qué inocencia creer en la resurrección del cometa
cuando no ofreces tus ojos a los girasoles-
habrá un tiempo posterior a los tiempos,
cuando la selva no se encoja ante la huella del hombre
y el miedo no piense en mares
como final para esos oídos clavados en el mundo,
que los sueños habitarán espejos
sin más eternidad que la eternidad,
y cabalgarán sobre luciérnagas los náufragos 
con la belleza de un continente que surge,
sus brazos –llenos de constelaciones-
dejarán ruiseñores más pequeños que un delirio
sobre la pasión de una mano por tocar.
Entonces nadie dormirá entre labios sombríos
ni preguntará si el sueño es una idea
o luz
o la esfera donde nació la primera palabra
que hizo vibrar un pecho,
el hombre sin pesadumbre gritará: ¡Sea!
y en la delicada tregua de un latido
todo gozará de la desnudez hermosísima del junco
de la blancura de una mirada que ve
del inequívoco aullido de otra almohada,
confundido el silencio del sur
llenará de luceros el norte
amándose los cuerpos una esperanza un brillo
-qué absurda la distancia-
y amada la mujer que en otro hombro halla el mar
y amado el hombre que olvidando al soñador
es el sueño.

Oh, loco poeta sin versos
aquello que el corazón no abre
no merece ser soñado



lunes, 8 de junio de 2015

FERIA DEL LIBRO DE MADRID 2015



Un año más, la Feria del Libro de Madrid nos brinda la 

oportunidad de conocernos. 

Estaré en la caseta 355 viernes y sábado, 12 y 13 de

Junio, de 18 a 20’30. Será un buen momento para 

charlar y darnos ese abrazo que nos enviamos por las 

redes. Allí os espero. 












jueves, 4 de junio de 2015

La ausencia del juglar



Más allá de la otra orilla
se escucha un silencio de jazmines,
un pensamiento que fue
y es en la distancia de un brazo tan redondo
como esa boca que aguardas y llega.
En su ausencia soy juglar de cielos vacíos
y canto con una blancura que ignora las plumas
cuando no son amparo para el pie desnudo.  
Cuánto morir
en el cuerpo que solo ambiciona una noche.

No amé para olvidar
digo con la cicatriz insólita de una flor
o quizá con su nombre.

lunes, 18 de mayo de 2015

En la piel de todos tus mares


Y allí
en la piel de todos tus mares
surgirá el caos.
Creerás que el poeta es azar
que nació de los ojos húmedos de las nubes
o de la voz intensa de la rosa,
pero mi nombre te viene de lejos
de cuando las estrellas aún se equivocaban.
Inmensa sentirás la vocación del deseo
acudiendo a estas manos que te disputan
con la alegría de quien fue silencio.

Y enferma de cielos
me darás a besar tu cuerpo
con el desorden de las cerezas,
existiremos en las ingles que se sueñan palomas,
en la rotundidad de unos labios que hallarán su querer
sobre ese ombligo donde la vida se detiene.
Qué dicha amar la quietud de nuestro desnudo
mientras la memoria es un pecho que ya no solloza.  

No tardes,
olvidaste la sonrisa en mi boca.

miércoles, 29 de abril de 2015

Siempre es noche en los párpados



Crees que amanece
y no es cierto
amor
siempre es noche en los párpados
es noche en las cordilleras
es noche en todos los hombres.
No sé si huyo o busco un trozo de día
un retazo de luz que de sentido a las pausas
a las piedras que con su sonido a mares viejos
humedecen las mejillas humildes de los erizos.
Quizá tú también seas luz
como eres el vuelo de mil constelaciones que desconocen el mar
o el gemido de las flores que provoca escalofríos en las mariposas.             

Hace tanto viento en mis labios
que las palabras caen como pájaros absortos
sin plumas.
No tengo alma, sólo poseo tu reflejo
y sobre él llueve
sobre él los cielos se muestran infinitos.

Si dejo de pensar en ti
no existo.

                                             
                                                                                          FOTOGRAFÍA: GEORGE CHRISTAKIS

viernes, 24 de abril de 2015

No me habléis de cielos



En la oscuridad recién cortada
me entregué a la eternidad de su nombre,
llené el espacio de aquel grito que me amó
con el lenguaje de las estrellas dormidas
-desde el borde de un dolor que se siente único-
con mi voz que fue suya cuando el beso ignorando fatigas
recorría nuestro cuerpo desde los trópicos.

Y en ese vivir atónito de dos siglos o de una tarde
sobre su pecho de golondrina
descubrí que el mundo perdía la geometría
para extinguirse en mis hombros.

No me habléis de cielos
yo estuve en su piel.


lunes, 20 de abril de 2015

TAXI


Hola, amig@s

Estas semanas he estado un poco alejado del blog al incorporarme a una divertida comedia de teatro. A partir de ahora voy a reiniciar mi actividad normal con la poesía y gracias a la obra, TAXI, recorreré España, lo que nos brindará la oportunidad de conocernos personalmente cuando actúe en vuestra ciudad, y tomar un café y charlar de literatura o de la vida o simplemente darnos un gratificante abrazo. 
Subid conmigo a TAXI y bienvenidos a la risa.

domingo, 22 de marzo de 2015

Exiliado de la golondrina que habitó el pecho


Que mi pie te halle
entre las azules arenas de las nubes,
yo abandono esta batalla
exiliado de la golondrina que habitó el pecho,
aquella que insolente descifraba atardeceres
devorando el pan de mis mejillas.
Amo tanto en el olvido
que los días no me conceden su nombre.
Se me ocurre un juego, un juego de exiliados
  –o  quizá sea  una vida– 
                                        se me ocurre soñar que eras tú,
tú aquella que con los muslos, enroscados como sortijas de barro,
dictaba el giro de mis caderas.
Tú, que inventaste el silencio de las amapolas
suplicando que el deshielo hiciera lecho al principio de mis manos.
Tú, tan poderosa como la pluma de los cisnes,
que naciste en mi hombro de sábado y aún hoy te miro.

Ven, instaura el sur en mi piel,
enséñame a deletrear el fuego con tu lengua en mi voz,
acerca la primavera desde el vértigo 
a quien ya te amó antes de amarte.



domingo, 15 de marzo de 2015

PEPE MEDIAVILLA - RECITANDO MIS POEMAS



Hoy me he despertado con una gran noticia, el maestro 
PEPE MEDIAVILLA, compañero y amigo, ha recitado 
dos poemas míos. 
Aquí os los dejo para que disfrutéis de su maravilloso 
talento. Gracias, Pepe, por tu enorme generosidad. 












domingo, 8 de marzo de 2015

El infinito o la crueldad del jazmín



Y otro amanecer que duele,
otro desde que no te conozco
persiguiendo rumores exentos de jilgueros.
Quisiera arrancarte ese dolor de nubes
que te llueve en mi costado,
pintar caminos en las manos que aguardan como valles
el ruido de tu piel desnuda.
Qué beso será aquél que desobedeciendo al labio
hará del infinito mi boca.
Quién abrirá el espacio por tu cintura –justo  donde se ve el mar–  
para que sólo lo tocado por el dedo sea pensamiento.

Otro amanecer que duele; los sueños caen a la tierra
con la crueldad de un jazmín sin aroma.
  

domingo, 15 de febrero de 2015

Esa palabra sin noches


Lejano,
más alto que un mundo inalcanzable
o que la torre de esa Babel efímera, se alza
el sueño de lo que seremos.
Todo se precipitará en la luz de una primera palabra.
Cuál será, me pregunto respirando por los ojos ausentes,
qué palabra leída o dicha
le causará un temblor de piano tan devastador
como su mano en mi pecho.
Será una palabra sin noches
clara derramando un batir de paraísos.
Yo la pronunciaré
y ella la morderá con el ansia del beso perdido.
Si llevara acento pondríale un albaricoque,
uno pequeño, como la sombra de un sollozo
que no será gemido sino lamento de una rosa ciega.
Y no temeré acompañarla de otoños
ni confesarle que mi verdad posee el color de la nieve
o que a veces es gris
o azul
o siempre mentira.
Qué palabra derretirá el ártico de su boca
y agitará los afluentes
hasta convertirnos en ambición de lunas.
Será suyo un eco elegante
susurrado entre escalofríos redondos de ombligo.
Y yo la abrazaría, creedme, la abrazaría
por los bordes más alegres del corazón
hasta que sus cabellos dejaran en libertad los mares.

Oíd, he ahí mi voz
resignando entre navíos años de estelas,
años de estelas donde la soledad nunca vacila,
no se oyen sirenas,
sólo su nombre.

                                                                 

domingo, 8 de febrero de 2015

CANTO III - (DEL AMOR Y OTROS UNIVERSOS)


Qué confusión de reflejos la vida.
Yo estoy vivo porque he muerto y observo,
con mis labios atrapo mariposas a la deriva
y cuelgo mi alma blanca en los álamos gigantes,
blancos también,
y se balancea con una sonrisa arrolladora
hermosa como un mar sin límites
o como un diente que brilla en la despedida
consciente de que volverá siendo beso.
A veces os miro y siempre amo.
Me visto de magnolias
en el primer temblor de la tarde
cuando los mirlos beben de mis ojos
aquella vuestra lágrima que nos hizo frontera.
Sois mi reflejo
la prolongación del brazo que no alcanza
el grito dado por el insomnio de los barcos
la utopía con melocotones dulces en las axilas
el violín sin cuerdas que sólo toca silencios.
Sois así en mí porque yo lo soy,  o quizá lo fui.
ahora estoy vivo porque he muerto y observo.

Recuerdo la voz de quien por derecho habla
que con la boca llena de cielos dijo:
-. “El  amor es ausencia de oscuridad”.
Con qué insensatez se enjaularon luciérnagas
y bombillas tan blancas como mi alma en los álamos,
los cuerpos se erguían quemando bosques
desde los polos aún sin geografía a la tierra prometida.
La oscuridad es un pensamiento del que nace la luz.
Pensar es doloroso, y entre cenizas y luciérnagas exhaustas
dictaron que la noche sólo era para dormir.

-. “El amor es ausencia”.
Matizó con cien auroras en la frente
la voz de quien por derecho calla,
y los hombres se ausentaron.
 El semejante ya no fue reflejo sino muchedumbre.
Se crearon países como mundos.
Las piedras insumisas sólo hablan desde la herida,
no hay reposo en las ojivas ciegas que juzgan al ojo
y las campanas, incesantes de cañones,
tañen con sangre los escombros del cielo ignoto.
Cuánta desolación en el gozne de una ventana abandonada.

Sois mi reflejo
eternidad en la selva extensa de una mirada,
dulces de seno a seno
cuando el amante desordena los cabellos desde el ombligo,
bellos de olas que no olvidan el recuerdo del río.
Yo en el verso llegué,
y en él me quedo,
fui vosotros, lo sé porque ahora soy.
Desierta declaro la historia de mi nombre
y en la quietud sin forma, callo.
Qué grandeza la del olivo que no aguarda, es.

Estoy vivo porque he muerto y acepto.
El amor es ausencia de uno.



lunes, 2 de febrero de 2015

FIN DEL CANTO II (DEL AMOR Y OTROS UNIVERSOS)



Cuánto dolor en el amor que no fue y pudo haber sido.
Cuánta angustia en el amor que no debió ser y fue.
Desde esta bóveda armónica
donde nada existe porque ya Todo es,
donde los sentimientos desconocen la gravedad
y mi voz clandestina es una constelación sin consuelo
cedo una mejilla.
Cedo una mejilla fulminante como un beso en vena
a los pájaros que no juzgan sobre mis hombros siderales
a las miradas inocentes que cuelgan de las cerezas
a los que no apagan su sed en el vientre amado.

No temáis la fatiga de un pie en la nieve,
despertad al estruendoso silencio
que desde la cima carente de puntos cardinales
atravesará vuestro indómito torso
con el principio del Verbo y una eternidad.
Despojaos del caparazón del mundo para ser mundo
y en la esencia de su quietud hallaréis paz.

Oh, loco poeta sin versos
tanto amor desbocado en tus sienes de ruiseñor
y la vida sólo era reflejo.

                                                          
                                                                                              FIN DEL CANTO II




miércoles, 28 de enero de 2015

CANTO II - (DEL AMOR Y OTROS UNIVERSOS)


No arrojéis mi reflejo al naufragio de la memoria
que mis cenizas, en espera de la luz,
aún presencian.
Presencian la sangre que era fiebre
desde el beso tierno amaneciendo en promesa.
Oh, loco poeta sin versos
cómo contemplas tu vida en una página del aire
cómo escuchas la voz en el frío de los cometas.
Dicho queda que detrás del último azar,
tan lejos de mí mismo que me observo,
hay un reloj hablando en pasado
un reloj que nos devuelve al murmullo de la rosa
al eco del deseo crucificado en otros ojos,
y puedo verte, mujer,
a ti, a quien amé en todas y nunca
a ti, a quien busqué en todas y siempre
a ti, a quien entregué el infinito con una paloma en la boca.

Qué joven tu mano sosteniendo mis pensamientos,
y yo, qué desnudo e inmenso, rodando por tus bordes
de espuma en espuma,
hundiendo mis labios como meteoros
en el vértice de la locura.
Permitid que acoja una emoción de selva súbita
ya que sin mirar, todo estoy viendo.
Hermoso el amor que ama y no se ignora.

Pronto se desvanece pues aire será lo que siempre fue aire
y surgen otros rostros como caléndulas desoladas
rostros indiferentes a mis ojos ciegos de mundo,
rostros que me amaron y deseché su sombra.
Nadie piensa en la caricia que dejamos desierta,
nadie.
Ni siquiera mi soledad los acompaña.

Oh, loco poeta sin versos, cuánto amor yace
en la tristeza de un dedo inédito.


                                                                                    Cont./

martes, 20 de enero de 2015

Del amor y otros Universos (Fin del canto I)


Cont./


Y en esa belleza que no se busca ni pretende
lo que es sombra se convertirá en rayo
y lo que es rayo en el dedo de Dios incesante.

Mirad
mirad desde la quietud que todo lo posee
y con el ruido de una nuez
crearemos el mundo en seis días y un verso,
llamaremos a las estrellas por su nombre
y sabios a los árboles,
habrá un solo océano, manso a la entrada del pie,
y cumbres con amapolas verdes que enrojecerán en los labios

Qué grandeza la de Rocinante con ollares de luna
Qué grandeza la del pan que el hambre calma
Qué grandeza la del anciano tan niño como lo creado

Prestadme de un grito su coraje
de un héroe su miedo al olvido
de un mirlo el plumaje que confunde a la noche
y antes de que la hierba haga huerto en mi pecho  
os traeré nuevos universos en la boca.

Yo muerto y de pie ante los que no miran, os digo:
el amor no es pausa sino camino.


                                                                        FIN DEL CANTO I


miércoles, 14 de enero de 2015

Del amor y otros universos


 CANTO  I

Apagada la fantasía sólo queda un aire,
un aire que no pertenece a ningún labio
ni al viento arrodillado ante las hortensias.
El futuro es carne de soñadores
dijeron
cuando me vieron morir de presente.
Y yo sonreía en mi funeral

¿Acaso saben descoser el cielo
aquellos que nunca soñaron con ser calandria
para imitar el canto de un ombligo que ama?

Yo muerto y de pie ante los que no miran, os digo:
Soñad
soñad con el infinito en los párpados
soñad sin poner nombre
ajenos a la memoria
hasta que los universos se pronuncien con vuestra voz.

Qué dulce la mano que sin fatiga entrega.

Si vierais, desde aquí, de pie,
el principio de todos los lirios
o las espigas de luz que lanza un seno cuando acoge y siente
sabríais que el amor es más que un profeta,
es el ojo derecho que ama sin ver al izquierdo
es la boca que en arroyos desnuda.
Apoyaos en el hueco que deja libre una lengua
y abriréis un mundo sin horizontes.
Traedme un sueño y volveremos a ser ríos
inmensos ríos como montañas
inmensos ríos como océanos
inmensos ríos como hombres.

No temáis
que yo muerto y de pie ante los que no miran
os digo:
Sois bellos cuando la cabeza duerme y es ala
sois bellos de eternidad.


                                                                           Cont./



jueves, 8 de enero de 2015

Cuando yo era tiempo y no sombra


Ciérrame los días creyendo en mí
o con el tal vez de una promesa
que posea palabras aún verdes,
palabras tan hermosas de garganta
como la selva que brota por un temblor.
Qué sola sin sueños el alma.
Recuerdo cada cansancio de este pie
cuando yo era tiempo y no sombra,
cuando vivía las horas hasta el final de los siglos
y la fiebre de un dedo acudía a mi piel
para escuchar los pulsos del acantilado
haciendo sendero en mi aliento.
Qué sola sin sueños el alma que asoma. 
Ciérrame con el cuerpo a cuerpo de un beso
hasta que los ojos sean mares
y mares tu presencia,
hasta que el grito llame al nombre
y abierto de boca el otoño
olvide que soy largo en soledades.

El mundo se va, en silencio se ha ido,
nunca imaginé que tuviera tan pocos versos.

                                               

                                                                                                  


jueves, 1 de enero de 2015

He gritado tanto que no existo


Asomado al hombro que muestra horizontes
cualquier camino es principio.
Sólo la mano parece fría
cuando no escucha la caricia
o no roza la frente que piensa y crece.
He gritado tanto que no existo,
que me invento en la risa de la alondra
si amanece joven y huye de la noche.
Es mío ese reflejo en las aguas ya quietas,
y es mío en la certeza de que siempre mira hacia tu rostro,
quizá no sepa vivir otra muerte.

Cualquier camino es principio
te he amado tanto que no sé por dónde olvidarte.