lunes, 29 de julio de 2013

Si Me Acaricias


No hay más destino para tu boca
que encontrar el filo de mis labios
y ahuecarse como esponja
al roce de los peces y sus lágrimas.
No temas, mi sombra sólo crece
con el sonido de las campanas
que abre ojivas en tus pechos
para que mis mejillas reciban el aire
en los arcos de la madrugada.

Si me acaricias venderé el pasado
y unos zapatos sin suela como el sufrimiento
en los falsos mercados de oriente.
Venderé los ojos cansados
de apuntarte a la nuca
y me rendiré a tu mirada.
Seré tú en el hueco del cuello
donde se depositan los besos
que proclaman: la ternura existe
no se ha suicidado con el arpón
de hielo que nos clavaron en la sien.

Si me acaricias vararé el reloj
que da las horas del Alma Negra
y acurrucado entre tus palabras
te amaré en cada nube
te amaré en cada voz
te amaré en cada vida.

Y después, si me acaricias,
volveré a amarte.



domingo, 28 de julio de 2013

Palabras Blancas, Dientes De Niño


En el acoso, visto las palabras de blanco
confiando en que los versos rojos
disfracen la maldición que denuncian.
Palabras blancas, dientes de niño
escarbando las miserias del coltán
dientes de agua para vendernos la sed
dientes inútiles que mastican el hambre.
Palabras como los dientes caídos
que guardaste debajo de la almohada
cuando te dibujaron un mapa en la espalda
para que creyeras que conocías el mundo.
Tu espalda se hace larga en mis caricias
y vibra como la lengua de los cerezos
al contacto de mis dedos en flor
pero el mundo es una gigantesca ala
no cabe en las clavículas
no cabe en las frentes domadas
que se inclinan dóciles
para recibir el salario del silencio.

Ellos lo saben, y ocultan el despertar.
Yo lo sé, y me hago el dormido.

Me escondo en sepulturas de folios
aguardando la venganza de un dios
que no habla ni en parábolas,
me escondo entre las palabras
que abandonaste en la almohada
húmedas, ciegas, resentidas,
y las recorto creando mares pálidos
mares de palabras blancas
para que los versos rojos
disfracen  la maldición que denuncian.
Yo lo sé, ellos saben que lo sé
y estrechan la vigilancia virtual de los versos.

Cuando regresemos a los paraísos perdidos
te borraré el mundo de la espalda
y sólo te estremecerá la codicia de mis labios.



viernes, 26 de julio de 2013

En El Eclipse De Un Verso


No me concedas un lugar,
ni una hora, ni un encuentro,
concédeme tu nombre
para quebrarlo sílaba a sílaba
y  llamarte sólo
con el desgarro de un grito
de un alarido
de un sentimiento.
Vacíos de palabras
de sombras desnudos
seré rostro en tu rostro
labio en tu boca
abrigo en tu silencio.

Concédeme amarte
con la insistencia del espejo,
amarte
en el eclipse de un verso.


miércoles, 24 de julio de 2013

Hemos Compartido Bocas


Hemos compartido bocas
y olor a manzanas huecas
gritando como niños
que descubren la miel en su cuerpo.
Hemos compartido bocas
y sombras de alfileres
que clavaban sueños en los aires
para agujerear el misterio de las Pléyades.
Creímos en el despertar
en que uno más uno nunca serían dos
en que Orión no es sólo un cinturón
en que es más sencillo vivir la vida
que atreverse a pronunciarla.

Creímos en ti,
creímos en mí,
creímos tanto.
Los mundos se hacen densos para fosilizar las alas
que nos prometieron unicornios y arco iris,
y el otoño amaga con colocar su escarcha
en el desempleo de nuestros huesos.
No temo las nieves perpetuas en el pecho
ni los túneles con vocación de confesionario
empeñados en mostrarnos el adiós al pasado,
pero me duele no recordar tu mirada
y en tus ojos he olvidado la mía.

Hemos compartido bocas
es todo cuanto recuerdo.



lunes, 22 de julio de 2013

Tus Manos Carecen De Cielo



Tus manos carecen de cielo,
ese cielo que vestía el mar
sin la cremallera del horizonte
ese cielo sin trasbordos
pero con labios de luna.
¿Dónde yace la piel de tu risa?
¿Dónde ocultas el eco de las campanas
que tañías en las venas de la lluvia?
¿Por qué las palabras arrugan tus dedos
deshaciéndose como  nieve tardía?

Tus manos carecen de cielo,
duerme ya el insomnio que pasea
la tristeza por los ojos de la caverna
que me sobran días en la baraja
para regalarte semanas enteras.
Tengo lunes con el carmín de los sábados
y martes con máscaras venecianas
que parecen viernes mediterráneos,
los miércoles recogen ramilletes de azucenas
con las cejas alegres de los domingos
y los jueves se echan siestas en la arena
bronceándose en la desnudez del sol,
tengo más, pídemelos,
poseo meses falsos y calendarios
que sólo enseñan los días felices,
son tuyos, barájalos,
quiebra su monotonía
pero vuelve, compañera, vuelve,
vuelve a la risa.

Si tus manos carecen de cielo
ven
vive el universo de las mías.





domingo, 21 de julio de 2013

En Campos Del Amor Sereno

Camino por esos campos
que la mañana despierta
por esos campos camino
por esos campos amo.
Campos de ramas abiertas                      
de olivares sembrados,
campos con vocación de mar
de tez curtida por el sol temprano,
al fondo tomillos y espigas
navegan de la mano,
el horizonte se hace el dormido
el viento tranquilo, a mi lado.
Allí el diálogo de las rosas
aquí el silencio de los lagartos
allí sombras que no pesan
aquí ascuas de enamorado,
olvido las cenizas
de las que ayer fueron mis manos,
hoy palmas secas
aguardando la peregrinación a tus labios,
y avivo el paso de las mulas
que el surco no nace sin arado.

Cíñete a mi cintura
cantan los sueños,
pausa la yunta
gritan los campos,
que el amor sereno
requiere paso largo.
Y entre cantos y gritos
la vida va pasando.

viernes, 19 de julio de 2013

Cansado De Las Esquinas

Estoy cansado
cansado de las esquinas
de las esquinas que nos separan
de las que no te saludan
de las que te miran desde la cornisa
de las cariñosas hasta que las cruzas
de las que anuncian bellas vistas.
De las esquinas con bufanda en agosto
de las prohibidas
de las permitidas
de las ajenas
de las oscuras
de tus esquinas, de mis esquinas
de las que recuerdo
de las que me olvidan
de las que se disfrazan de rotonda
de las que suspiran
de las que venden sueños de porcelana
de comprárselos en el café de la esquina.
Cansado de que sólo haya esquinas en mis manos
de que las tuyas siempre estén en la otra esquina.

Estoy cansado
cansado de pensar que el horizonte sólo es una esquina.
Cansado de las que te arañan en la misma herida
de las que sienten Nessum Dorma y no lloran
de las que lloran sin sentirla
de las que no dejan pasar el aire
de las que humillan
de las que nunca sonríen
de las que sonriendo asesinan.
De los ojos que miran desde su esquina
de las que tienen el ladrillo muy visto
de las que confían todo a la lotería
de las que no tienen primaveras
de las que callan tus pasos
de no encontrar el final a esta esquina.

Estoy cansado
cansado de que sólo haya esquinas en mis manos
de que las tuyas siempre estén en la otra esquina.
Cansado
cansado de esperar que sea la última esquina.


miércoles, 17 de julio de 2013

Dicen, Y Yo Les Dejo Decir


Dicen que hay tardes
con rumores de mañana
que deshojan nubes blancas
para colocar estrellas con puntilla
en los ojales de la memoria.
Dicen.
Y dicen que hay rosas
que regresan en otoño al rosal
para cantarle otras primaveras,
y que hay tormentas
que se desnudan en brisa
para acariciar la nuca oculta de la luna.

Dicen,
y yo les dejo decir.

Dicen que hay veredas
que no llevan a ninguna parte
pero caminándolas llegas a todas,
y dicen que hay islas
en donde el umbral de las miradas
no juega las cartas del deseo
pues el amor no necesita ojos
que entretengan corazones
sino sentimientos que abarquen el silencio.

Dicen,
 y yo les dejo decir.
Ignoran que para hallar esos mundos
basta el aleteo de un pensamiento.
Y yo pienso en ti.



lunes, 15 de julio de 2013

Desabróchame La Vida


Desabróchame la vida,
deshaz mis temores a dentelladas,
descorre mis días sin sol,
retórname al que soy y no puedo ser.
En algún rincón guardo las lunas azules
que perfilaban tus caderas,
la mirada canalla
que despertaba tus deseos inconfesables,
y el reloj sin manecillas
donde tu risa loca
marcaba, sin querer, la hora del universo.
Desabróchame la vida, que se ha vuelto
tan densa que desdibuja el horizonte.
Súbeme a tus sueños y condúceme al lugar
donde tu piel recorta playas de arena viva,
donde las  aguas de espejo
reflejan la quietud del alma
y el fuego de la sangre.
Date prisa que las ventanas menguan
y los escalones crecen.
Corre que los hombres transitan las calles
con ojos sin luz.
No bastó que les entregara mis días,
ni, después, las noches.
Ayer se llevaron mis últimos recuerdos
y, perdóname… tu nombre.
Vuelve y mírame, como sólo tú puedes hacerlo,
apúrate. 
Creo que ya nadie me ve.

AUTOR: JOSÉ AGUSTÍN LÓPEZ SELFA 



sábado, 13 de julio de 2013

Abrazo Tu Ausencia


Poema incluido en mi libro

"En la voz de tus brazos habito"

Puedes pedirlo en tu librería o si lo prefieres en

formato Ebook en:

http://www.casadellibro.com/ebook-en-la-voz-de-tus-brazos-habito-ebook/9788494223914/2254468

Gracias por tu apoyo.




jueves, 11 de julio de 2013

Ladrones De Luna


No muerdas el alambre, mi niña,
déjame tu rabia
para escarbar con mis uñas
la tumba de esos ladrones de luna.
Demasiado tibio el mármol de enero
para tejerles un sudario.
Demasiado frío el desierto de agosto
para espantar las moscas de sus cráneos.

Déjame tus ojos
para ahuyentar el miedo
que te ha mostrado la soledad de su ataúd.
Demasiado yerma su carne putrefacta
para que crezcan las rosas.
Demasiado dulce el orín de los lagartos
para calmar su sed.

No muerdas el alambre, mi niña,
no muerdas el odio de los ladrones de luna
que con sus púas tatúan el horror en tus mejillas.

Déjame tus heridas
para curarlas con besos de peces voladores,
con escamas transparentes
del vuelo de las golondrinas.
Demasiada justicia en las fauces del caimán
desgarrando sus vientres.
Demasiado rápido un diluvio de dagas
horadando sus corazones.

No muerdas el alambre, mi niña,
que yo te abriré las ventanas del aire.

En el fango de sus excrementos les dejaremos secarse,
enfrentados a la  avaricia de sus miradas,
a los escarabajos que les devorarán los pies
carcomidos por el olvido de su mundo sin esquinas.

Pero no muerdas el alambre, mi niña,
que ya maduran las sonrisas en los naranjos
para vestir tus labios de luz.



miércoles, 10 de julio de 2013

Llévate


Llévate el pecado
que no me impidió ser deseo en tu cuerpo
cuando me escondías de atardeceres ajenos
para comerte el pan ácimo que bendecía mi pecho.

Llévate el grito
que rebosaba tu garganta
hasta quebrar las venas de tus creencias
diluidas entre los latigazos de mis dedos.

Llévate el cuchillo
que clavabas en mi costado
para que su marca no te arrugara las mentiras
que pronunciabas de regreso a tu cueva.

Llévate la lengua
que destruyó los infiernos
dibujando explosiones de universos lejanos
en la piel de mi memoria.

Llévate las mariposas
que brotaban de mis ojos
cuando creía que tu mirada
sólo se crucificaba en mi espejo.

Llévate la oscuridad,
tu miedo, mi ternura, 
nuestros sueños,
llévate la soledad,
tu guerra, mis manos, 
la nieve de tus párpados,
llévate mi llanto
pero deja que el mar 
se aprenda tu nombre
para que las olas 
griten tu recuerdo.


martes, 9 de julio de 2013

Desguace De Corazones


El viento es dueño
del inhóspito paraje
donde yacen
los corazones yermos.

Surgió el pasadizo
al extraerme del pecho
un mi bemol
que anidaba,
sin permiso,
los entresijos
de tu recuerdo.

Desde entonces sustraigo,
cuanto burla a Saturno,
y rastreo el desguace
regresándolos
uno a uno.

La gota de lluvia
que bañó un primer beso,
un sueño de niña
todavía envuelto,
una propina sin alma
en bolsillo ajeno,
un huérfano te amo
en los puros huesos.

Apenas resta espacio
¿dónde lo nuestro?
El siroco ruge
“todo está aquí,
ven al encuentro”

 Y vuelvo y vuelvo,
porque el viento es dueño
del inhóspito paraje
donde yacen
los corazones yermos.



AUTOR: JOSÉ AGUSTÍN LÓPEZ SELFA

(Dado el éxito de su publicación anterior, "Me amaneces", os dejo otro poema de mi amigo, ya que él aún no dispone de blog)


lunes, 8 de julio de 2013

Los Visillos Saben Guardar Secretos


Guardo los visillos en la tumba
de los recuerdos impronunciables
entre la cisura de tu ausencia
y la cabeza de una hormiga
disecada como trofeo de caza.

Los visillos saben guardar secretos
para no quebrar el pulso del viento.

Cuando la memoria me deje huérfano  
acudiré a sus pliegues para desenterrar
los perfiles que tu amor cree olvidados.
Las sombras mordiendo azucenas en tu pecho
los peces nadando por nuestro cielo
la noche en vela sin más velas que tus ojos
los racimos de coral que usábamos de perchero.
La madrugada que tu piel le confesó a mis manos
que aprendió a sumar contando sus encuentros, 
la tarde que se hizo tarde y era noche.

Los visillos saben guardar secretos
para no quebrar el pulso del viento.

En sus pliegues refugian historias
que perdieron el alma en las plumas
de una despedida, en el vuelo corto
de un hasta luego, que sin pretenderlo,
fue el adiós a una vida.

Los visillos saben guardar secretos,
y mis lágrimas.


sábado, 6 de julio de 2013

Sueños Sin Ascensor


En la desigualdad del amor
el aire parece un lamento
y a la espalda de su esquina,
en el grito segundo izquierda
solitario y sin ascensor,
habito.
Y aferrado a tu voz, que desde el techo
gotea palabras de agua
encharcando los sueños
que no cuelgan del tendedero
por escasez de pinzas para tanto dolor,
pienso
que la asimetría de los sentimientos
distancia tu boca de la mía
leyendo un relato que no es mi cuento,
y en la humedad de mis paredes
siento
que las esquinas no sean ventanas
y el aire viento
y los gritos besos
y tu voz lluvia de palabras
y tu boca la mía
y tu relato mi cuento
y que los sueños no tengan ascensor.

Habito, pienso, siento
y nunca te encuentro.

En la desigualdad del amor
el aire parece un lamento
voy a encalar las paredes
con una mano de sentimientos.




jueves, 4 de julio de 2013

Soy Adicto A Tus Labios


Soy adicto a tus labios
lo confieso,
y me duelo.

Aun en la indiferencia de su mirada
necesito aspirar la nostalgia
que olvidaron en mi cuerpo
para sentir que los siento
para creer que los creo.

Soy adicto a tus labios
lo confieso,
y me duelo.

Los recuerdo
escondiéndose de las miradas
abrochando un te quiero
corriendo por mi boca
rezándome el deseo.
Mordiendo la mañana
jugando con mis dedos
abriendo mis ventanas
derrumbando el universo.
¿Tomamos un café?
¿Dónde están? ¿Qué sabes de ellos?
¿Han vuelto a besar? ¡Calla, que muero!

Y los amo
en el caos de un parpadeo
en las escamas de mi secreto
en la piel de todos tus mares
en esos ojos que no me veo.
En el miedo a pronunciarte
en los brazos de un encuentro
en el sueño de tu nombre
en el sueño que los sueño.
¿Quizá un refresco?
¿Dónde estás? ¿Qué sabes de ti?
¿Has vuelto a amar? ¡Calla, que he muerto!

Soy adicto a tus labios
lo confieso,
y me duelo.